
Es un análisis interesante, ya que desde hace tiempo estamos acostumbrados a que la aparición de un famoso en los anuncios de una empresa esté sólo orientado a un mayor aumento de notoriedad y de recuerdo. Es decir, cómo imagen publicitaria en los cuales los valores de la figura del famoso, potencian los de la marca que se publicita.
En cambio, Juan Carlos, en lo que yo estoy también de acuerdo, aboga por una relación 2.0 entre la empresa y el famoso. «Se trata de trascender el caso concreto e integrar la gestión empresarial (una estrategia y su ejecución a través de los profesionales) con la gestión deportiva». De manera que Rafael Nadal, participaría en convenciones de banco y hacer trascender sus valores «sacrificio, afán de superación y pasión por lo que hace» a toda la organización.